Mi adicción a "ganchillear" y por qué podrás comprar en Magia en Madeja...

abril 23, 2017

Mi adicción a "ganchillear" y por qué podrás comprar en Magia en Madeja...

Queridísimos tejedores y tejedoras... ¡¡¡bienvenidos!!!

Sí, hablamos de tejedores y tejedoras porque en este gran inicio de proyecto me he topado con algunos hombres que tejen, y no quiero dejarlos de ninguna manera fuera de este foro ni dejar de reconocerles el hacer esta actividad, que usualmente se asocia sólo con mujeres :)

Dicho eso, ¡hola a todos!

Estoy sumamente emocionada por poder aportar un poco al mundo del tejido a través de esta tienda, y al maravilloso proceso que es crear algo con tus manos. Quiero contarles que vengo de una tradición tejedora: a mí me enseñó de niña mi abuela, quien a su vez aprendió de la suya... Mi "yaya" (como se les dice a las abuelas en la región de España donde ella nació) me inició en la magia de tejer, pero con dos agujas... y quien terminó de rematar el aprendizaje fue mi madre, quien me mostró como tejer a la "mexicana" y no a la "española" (con una aguja bajo el brazo). Y si bien tejí incipientemente en mi niñez y algo en mi adolescencia, es a mis 19 años donde me descosí tejiendo todo lo que podía al pasar mis tardes universitarias de nuevo con mis abuelos, y me dí cuenta de la gran terapia que era pasar puntos para formar cosas...

Y si bien tejía yo a dos agujas, el gancho fue siempre para mí un misterio. Era hablar en chino o japonés; era como el álgebra cuando sólo sabes sumar. Era ininteligible. Me costaba trabajo no sólo agarrar un gancho, las pocas veces que se me ocurrió (la manera en que me insistían debía acomodarlo en mi mano no me hacía sentido), pero también entender los puntos: a veces eran "macizos", a veces "varetas", otras "puntos altos"... y luego resultaba que todo eso era ¡lo mismo!...que si la cadeneta, pero que si el aro mágico, que si el triple punto alto.... ¡imposible de entender! Y mi madre, que más que tejedora de agujas se convirtió al ganchillo desde temprano por no compararse con mi abuela, nunca tuvo tiempo de explicarme o enseñarme con paciencia porque cada vez que lo intentaba me cambiaba la forma en que agarraba el gancho, y yo me daba por vencida.

Pero mi vida como "tricotera" terminó y me volví una ganchillera empedernida cuando, buscando hacer un cojín para mi hija (20 años después) me enamoré de un patrón de cojín de búho, cuyo único defecto era que se tejía con gancho. Busqué ayuda de mi madre, que desempolvó sus recuerdos del ganchillo, pero dado a que vive del otro lado de la ciudad y a que sus explicaciones -que tan lógicas me parecían en persona- se transformaban de nuevo en ese chino/japonés cuando estaba yo sola en mi casa, terminé acudiendo al nuevo receptáculo de sabiduría humana: You Tube... y ¡¡¡¡¡¡¡BUMMMMMMMM!!!!! Mágicamente se me aparecieron docenas de tutoriales que explicaban paso a paso la cadeneta, el punto bajo, el punto alto, ¡el aro mágico!, así como páginas de internet que te explicaban justamente que punto alto y varetas eran ¡lo mismo!. Y así encontré mi traductor de chino/japonés lanero a español común, y pude hacer mi cojín de búho :).

Y me pareció que el ganchillo era tanto más fácil, divertido y práctico que las agujas (¡oh pecado!)... mi colección de agujas se fue empolvando dentro de su estuche en un cajón, mientras el número de cojines de búho se incrementaba y me graduaba yo en el crochet autodidacta con un lindo suéter que tejí para mi hija de 4 años, que quedó precioso (¡al menos para mí!).

Y entonces llegó a mí la magia. ¡La magia ganchillera! Y con ella la obsesión que hace que ahora lleve siempre una bolsita con un gancho, un estambre y un proyecto a ¡todos lados! Sí, a todos lados...Resulta que a ese suéter hermoso que tejí a gancho le faltaba algo. El multicolor del estambre de algodón que escogí era lindo, pero no suficiente (ver la foto para que quede claro), y se me ocurrió tejer una flor a juego para ponerla de adorno al frente del suéter. Así que recurrí al sabio YouTube para buscar un tutorial de "cómo hacer una flor en crochet"... y otra vez ¡¡¡¡buuuummmmm!!!!: me encontré el tutorial de "Cómo hacer una flor Puff de ganchillo" de Marta Blüu, creadora de The Blüu Room, y enloquecí para siempre. Me descubrí desdeñando las agujas y adorando el gancho en todas sus expresiones y manifestaciones. El blog de Marta era fresco, íntimo, personal, amigable, y sus patrones creaciones y tutoriales eran modernos, fáciles y ¡¡¡malamente bonitos!!!. Tejí mil millones de flores puff (la que tejí para el suéter de mi hija la podrás ver ya colocada en el mismísimo suéter, en la otra foto más abajo. ¡He mejorado desde entonces! No es la mejor foto ni el mejor suéter, ¡pero lo quiero tantísimo!), y me hice del estambre necesario para tejer todos los tutoriales que a la fecha había publicado ella en YouTube y que mi tiempo libre me permitiera (que entre hijas y trabajo no era mucho tristemente).

Mi hija con mi primer suéter tejido a gancho La flor puff puesta en su lugar Detalle de la flor puff

Y sí, por primera vez me hice fan de alguien con un canal de YouTube y me suscribí a él (antes ni sabía que se podía hacer eso), y empecé a leer todos los newsletters y los correos que Marta mandaba. Y me encontré comprando madejas de estambre al por mayor para lo que iba a tejer como en los próximos 3 meses, una vez que acabara los proyectos que tenía en ese momento. Locura y descontrol total :) jajaja.

Pero se preguntarán, a qué viene todo este cuento. Pues bueno, porque me dí cuenta de que la mitad de los estambres que Marta utilizaba no se vendían en México. Y en algunas ocasiones buscar equivalentes era difícil. Y en ese ínter murió mi abuela, que tanto influenció mi vida, y pues resulta que ella tuvo una tienda de estambres. Y murió mi tío, su hijo, que tejía a máquina y quien también fue en muchos sentidos un padre para mí. Así que en honor a ellos, en honor a esa tienda de estambre que tanto dio a sus vidas, y en honor a seguir lo que a uno le apasiona fue que decidí fundar Magia en Madeja: una tienda online en la que cualquiera pudiera encontrar un ovillo y un gancho (o aguja :)) para tejer lo que su corazón les dicte, para poder dar a conocer tutoriales de Marta o de muchos otros maestros del crochet y del tricot que nos comparten sus conocimientos en las redes sociales, y así poco a poco ir formando una comunidad y un espacio en común para todos los amantes del tejido.

Y como tejer cura (cura la mente, el corazón y el cuerpo en muchos niveles, más adelante ahondaré en eso) y también estoy dedicando mi vida a ayudar a curar a las personas (estoy en el proceso de certificación para ser un consultor en salud, y trabajaré enfocada a aquellas mujeres que le solucionan todo a todos menos lo que les pasa a ellas mismas), te dejo ya el link al tutorial que inició todo de cierta forma para que te inspires y empieces también a destapar la magia, la magia que viene en una madeja: 

"Cómo tejer una flor puff de ganchillo" de Marta Blüu.

¡Un abrazo lanero y mi agradecimiento por que estés aquí!

Sofía
Magia en Madeja

 





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